domingo, diciembre 02, 2018

¿Quién nos debe gobernar?

¿Quiénes deben gobernar un país? Al hacer esta pregunta la intención claramente es definir dos conjuntos de hombres, los que deben gobernarnos y los que no, con la esperanza básica de que al menos podamos estar de acuerdo en quienes no.

En principio creo que la respuesta más correcta es cualquier político honesto que esté dispuesto a enfrentar los altos desafíos que implica dirigir una nación.

Esta primera declaración de intenciones ya tiene un montón de problemas que se deben resolver primeramente.

¿Quiénes son los políticos? Creo sinceramente creo que todos los habitantes de un país, mayores de edad, con discernimiento propio y que pueden ejercer libremente su derecho a voto. Dicho de otra forma, no creo que se restrinja sólo a los que pertenecen a un partido político. Pero el asunto entonces es que algunos son más políticos que otros, en la medida que se involucran o participan más en los asuntos de la "cosa" pública.

El proceso de selección de un candidato para liderar la nación es complicado, primero por cómo se conforma esa lista de candidatos y luego por las respectivas campañas que no siempre son del todo claras, y finalmente porque la razón de voto es muy variable.

Hoy en día es lícito que se presenten como candidatos, opinólogos, periodistas, gentes del espectáculo, gente con estudios varios y hasta gente sin mayores estudios. Incluso es bien visto que sea así.

¿Quién debe gobernar un país, entonces?

Dado que hoy todo es pro-diversidad y lo que antes era LGBT, luego fue LGBTI, luego LGBTTTIQA, luego LGBTQ+, vemos que los grupos humanos están en un proceso de redefinición continua en materia de sexualidad y lo que hoy se llama género, ¿a caso no pasará lo mismo con el pensamiento político actual?

Entonces las rígidas estructuras de los partidos políticos están contemplando su fin, sólo que aún no se han dado cuenta, y los más obtusos insisten en crear nuevos partidos políticos. Eso no va a funcionar porque es más de lo mismo. Recuerden LGBTQ+, es decir cualquier intento por definir y encasillar fracasó, y si eso aplica a lo que antiguamente eran sólo dos sexos, imagínenselo a nivel político.

Los partidos políticos están extintos y algún día lo comprenderán, pero los políticos no lo están, no lo estamos, porque la política es natural en el ser humano.

No es posible resolver definitivamente quién nos debe gobernar porque la sociedad y sus necesidades son tan cambiantes, que ya hemos visto como ayer nos gobernaba la izquierda, luego la derecha, luego la izquierda y de vuelta a la derecha.  Esto prueba que ya no importan los partidos políticos, pero sí los políticos.

¿Y si cambiamos la pregunta, quién no nos debe gobernar?

La respuesta fácil sería decir que los políticos corruptos no nos deben gobernar.  Pero hay países que hoy alzan la voz para ser gobernados por corruptos con tal de poder gozar más de la vida.

Otra respuesta fácil sería decir que no nos deben gobernar los dictadores y tiranos, pero nuevamente, hay países que los eligen democráticamente para poner fin a toda la corrupción interna.

Hoy los escenarios sociales son tan diversos y sus necesidades tan complejas, que la cuestión valórica se ve completamente enmarañada, pero no lo podemos permitir.

Nos deben gobernar los virtuosos y no los corruptos viciosos, eso al menos lo debemos tener claro, porque la política de tener un pan mal habido hoy es hambre segura para mañana, y no hablo de lo material, los valores son una riqueza personal que no podemos tranzar a ningún precio, porque luego sólo podremos argüir algunos atenuantes nada más.

Debemos escoger a los valores, a quienes los representen, no importa el color político, hoy esa diferencia es puro maquillaje, debemos apostar por los valores que nos harán crecer como personas y que a largo plazo construirán la sociedad soñada, hacer lo contrario arruinará el futuro de nuestra descendencia, eso es algo que debemos tener claro.

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