sábado, junio 27, 2026

La Decadencia de la Sociedad

Es fácil hablar de decadencia, predicar en contra de la decadencia y aún así practicarla, pero eso tiene un precio, el propio descrédito y la "ex comunión" con la prédica.
Y eso es lo más normal que ha ocurrido en todas las sociedades, normal por habitual, no porque esté bien.
Sin embargo lo de ahora es DECADENCIA real, así con mayúsculas, porque los decadentes no tienen vergüenza ni pudor, lo predican y practican con orgullo contra todos los valores y virtudes tradicionales, como sí debiéramos avergonzarnos de éstos.
Es un mundo delirante que corre hacia su propia aniquilación, dónde ya no existirán los matrimonios ni hablar de las familias ni de los hijos que ya nadie quiere tener.
Sin la debida protección a la familia no tenemos futuro. Sin hijos con una madre y un padre que les enseñen a formar una familia sana, no tenemos futuro.
Soy pesimista, no veo forma para mejorar todo esto, el lavado de cerebro les funcionó muy bien, la ventana de Overton es espeluznantemente efectiva.
Gente culta, gente inteligente, gente que ya no piensa de manera correcta, que lo malo lo considera bueno, no tienen manera de entender que esas flores que tanto adoran son excremento puro, incluso creen que la inmundicia huele a rozas en sus mentes contaminadas 
Lo hemos visto en varias películas, tienen un filtro en los ojos que les hace ver las cosas de modo tan distorsionado que para ellos mo malo es bueno y lo bueno es malo. Les resulta imposible ver las consecuencias negativas y el daño social que es cada día peor.
Llaman intolerantes a los que aún tenemos la suficiente capacidad de discernimiento para ver el error, siendo así ellos mismos los intolerantes por no "permitir" la real libertad de pensamiento, que nunca ha sido para defender los vicios.

El Sibarel, enfadado, decepcionado, pero qué más da, si al final nadie saldrá vivo de este purgatorio que fracasó...