domingo, junio 28, 2009

Una Golondrina No Hace Verano

golondrina_1 En palabras de Aristóteles: "Los actos que producen las virtudes no son justos ni moderados porque aparentan ser así, sino que requieren cierta disposición moral al momento de actuar. La primera condición es que se sepa lo que se hace; la segunda es que lo quiera así mediante una elección reflexiva y la tercera es que al obrar, lo haga con resolución firme e inquebrantable de no obrar jamás de otra manera... Añádase también que estas condiciones deben ser realizadas durante una vida entera porque una golondrina no hace verano y tampoco un solo día de felicidad, ni aun una temporada, basta para hacer a un hombre dichoso y afortunado."
¿Qué se requiere para lograr esto? La "autarquía", o el señorío de sí mismo, no depender de los demás.
Pero lo que me sorprendió de todo esto, no es la enseñanza moral, misma que me inculcaron mis profesores en el colegio: el señorío (gracias Don Galvarino Peña, ex-rector y profesor de filosofía de los SSCC de Alameda); sino el dicho popular en sí. Primero porque me preguntaron su significado en una entrevista de trabajo hace muchos años, y reconozco que no lo había meditado antes, pero no fue nada difícil de resolver (¿que lo pregunten en las entrevistas de trabajo lo hace algo importante no?). Segundo, ¿qué tan antiguo es, si el mismo Aristóteles ya lo usaba para con sus alumnos?
El Sibarel

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